Concurso Plaza del Ayuntamiento (1er Premio)
València
La plaza del Ayuntamiento es el centro neurálgico de la ciudad, donde deben sentirse representados los ciudadanos en general. Es un espacio ambivalente capaz de grandes eventos, abierto a la innovación, amable y acogedor, donde las personas encuentran refugio y bienestar, donde expresarse, pasear, divertirse, jugar… una plaza que sea reflejo de la Valencia verde del s XXI.
Resultado del diálogo entre naturaleza y patrimonio, el proyecto garantiza el valor de sus arquitecturas, que al mismo tiempo marcan el carácter del sitio. Capaz de alojar eventos propios de la cultura local, su diseño se aleja de la imagen de plaza dura y que pese a su dimensión, permite acoger al ciudadano y dispone de espacios acotados visualmente por estar de niños, jóvenes o mayores, propiciando el intercambio cultural, social y económico.
Plaza que se expande y articula calles y avenidas, siendo nexo de unión de las grandes arterias que acceden: Marqués de Sotelo, Barcas, Ruzafa, y de los grandes espacios públicos en transformación: Plaza de Brujas-Lonja y Plaza de la Reina , además de la Estación del Norte. Plaza arbolada que cobija múltiples funciones, templa el clima, reconcilia a los valencianos con sus grandes espacios públicos, donde puedan expresarse con actos culturales, charlas, ritos o juegos.
El diseño valora una amplia ágora multifuncional, espacio peatonal seguro y continuo, tal y como recoge el proceso de participación. Asimismo, Ayuntamiento, Correos, Ateneo, Rialto…, edificios singulares y zonas sociales y culturalmente fértiles, tienen protagonismo y están dotados de vestíbulos urbanos, de salones exteriores que permiten estar y expandir su actividad más allá. Espacios para ser vistos, vividos o fotografiados por viajes.
La Renaturalización es una condición del diseño. El protagonismo del arbolado, la vegetación en general y el suelo absorbente, junto con la presencia del agua, la humedad ambiente y el confort climático, con el sol/sombra del arbolado -según estamos en verano o el invierno- apoyan cierta biodiversidad, alternando espacios ajardinados con los suelos propios de una plaza muy transitada.
El proyecto incorpora las distintas propuestas resultantes del proceso de participación ciudadana. Contempla las consideraciones de perspectiva de género interseccional, accesibilidad universal, inclusión e integración social, flexibilidad del espacio, junto a una mirada atenta a la infancia. En ella, lo urbano y una naturaleza recreada, configuran un espacio capaz de tener metas diferenciadas, fáciles de ser incautados por una amplia diversidad de personas, donde género, edad, condición, encuentran un lugar amable y reconocible.
La sostenibilidad y el reciclaje son base del proyecto, donde tengan cabida recuperaciones de elementos, como la fuente monumental que se pone al día y se adecua al nuevo diseño, o conservar el arbolado ejemplar en su propio sitio. También recuperar posibles materiales, como adoquines basálticos que quizás encontremos bajo el asfalto, bordillos de piedra que se pueden reutilizar como pavimentos singulares. Molienda de triturado de suelos de derribo para ser reutilizados, evitando residuos y huellas de carbono en vertidos y en el mismo material a utilizar.
Re-naturalizar, a través de incidir en una vegetación propia del lugar, que mejore las condiciones medioambientales, bajando grados de temperatura al permitir la brisa bajo la sombra fresca de los árboles, evitar la radiación solar, la acumulación de calor en el pavimento utilizando tonos claros y suelos drenantes tapizados de vegetación propia de nuestra condición climática, capaz de recargarse de humedad por la lluvia o por instalaciones de reciclaje. Vegetación donde la sombra apoye las funciones sociales y recreativas, potencie los valores estéticos. Bajando la contaminación acústica, refrigerando el ambiente y regulando el intercambio y calidad del aire al modo de filtro de polución microbiana.
Se selecciona un nuevo arbolado teniendo en cuenta la compatibilidad armónica con el arbolado existente, su capacidad para crear una copa rentable, mayoritariamente caducifolia, la adaptabilidad al medio y fácil mantenimiento, bajo consumo de agua, además de crear una masa arbórea que, alcanzando unos 9 metros, permite disfrutar de las arquitecturas que nos ofrece la plaza, asegurando la conexión visual.
El diseño permite todo tipo de festividades propias de la cultura: castillos de fuego, en áreas más amplias que las actuales, espacios para las Fallas, ferias y mercados temáticos, montajes de conciertos o espacios de juego y ocio en las zonas tradicionales. Permitiendo, gracias a la naturaleza y disposición del arbolado, la visualización de estas festividades tanto desde el balcón municipal como desde todos los ámbitos de la plaza. Garantizando el paso de cabalgatas, procesiones rituales y festivas, con anchuras iguales o mayores que las de las calles colindantes por donde acceden.
Se ordena la movilidad alrededor de la Plaza y se garantizan las condiciones de seguridad y confort al peatón y los diferentes tipos alternativos de movilidad, y por supuesto, el transporte público (autobús y taxi), creando una plaza más amable, con sombra eficaz y bien comunicada. Se vincula a la pacificación del tráfico en Ciutat Vella, mejorando la calidad ambiental, ampliando el área de prioridad residencial (APR) existente a toda el área de Ciutat Vella, garantizando el acceso de vehículos privados motorizados imprescindibles, el acceso de personas residentes a domicilios y estacionamientos. La distribución urbana de mercancías (DUM), tanto doméstica como de restauración, hostelera y comercial, se estudia detenidamente con acceso abierto en ciertas horas y con áreas acotadas, próximas y numerosas todo el día. Se garantiza el acceso a los estacionamientos de Ciutat Vella, vehículos de emergencia, etc. Incluye ciertos puntos de la Plaza, Barques y Marqués de Sotelo como plataformas compartidas, con coexistencia de diferentes tipos de movilidad, tráfico rodado vecinal y transporte público, según lo indica la ordenanza municipal.
Se realiza un estudio ajustado de las fases de construcción, con 6 áreas de trabajo sobre las cuales se intervendrá en función de los tiempos de licitación, de manera que queden garantizados los actos de determinadas festividades, concretamente Navidad, Fallas y 9 de Octubre. La numeración no implica un orden cronológico, ya que se puede comenzar por aquellas que garanticen que ciertos plazos permitan los actos más importantes.
AUTORES
Miguel del ReyAynat, arquitecto
Antonio Gallud Martínez, arquitecto
Juan Ignacio Fuster Marcos, arquitecto
María Teresa Santamaría, paisajista e ing t agrícola
COLABORADORES
Francisco Vallet Ferrer, arquitecto técnico
Juan Catalá Perís, Enginyer CCP.
Alejandra Catalá Roig, arquitecta
Stefania, arquitecta
Javier Magán, arquitecto
Juan Llobell Lobell Lobell, ingeniero industrial
Javier Aspas, ingeniero industrial
Isabel Alonso, ingeniera industrial
Pilar Díaz Rodriguez, arquitecta
Iñaki Romero Fernández de Larrea, arquitecta
Victor Algarra Pardo, arqueólogo
Sergio Varea Gimenez, arquitecto colaborador
PROMOTOR
Ayuntamiento de Valencia